viernes, 28 de febrero de 2014

¿Por qué son humanos, los Derechos Humanos?




¿Por qué los derechos humanos, son humanos? ¿Por qué se dice que son universales? ¿Por qué, al menos en occidente, todo el mundo está de acuerdo en que cualquier país, no importa su cultura, historia o tradición debe protegerlos? ¿Por qué su protección es capaz de superar cualquier argumento de soberanía, autodeterminación de los pueblos o de libertades individuales?

En el fondo, la pregunta que intento plantear es ¿cuál es el fundamento de los derechos humanos? ¿En qué se apoya su fuerza?

Se podría pensar en una respuesta sencilla: porque toda persona nace con ellos y nadie los puede violar. Esta contestación es un tanto superficial. Un mínimo de reflexión obligaría a preguntar ¿de dónde surge que todos nacen con ellos? ¿por qué nadie los puede violar?

Algunos podrían decir que los derechos son humanos y son universales porque hemos llegado al consenso social de que así sean. Esta opinión, muy difundida, me resulta pobre.

Por un lado, nos llevaría a concluir que los derechos humanos existen porque la sociedad se los inventó. Todos nos damos cuenta, al menos eso creo, que semejante afirmación atenta al sentido común. Los derechos humanos no nos los inventamos en 1948, con la resolución de la ONU. El documento fue llamado “Declaración Universal” y no el “Decreto de Creación”. Lo que se hizo fue reconocer públicamente que existen unos derechos que son inviolables.

Por otro, si el fundamento de los derechos humanos es el consenso social, eso justificaría que una nación o un gobierno, rehusara entrar en el consenso y ya no estaría obligado a respetar los derechos humanos. Si este fuera el caso no se podría hablar de derechos universales.

Por estas razones, no estoy de acuerdo con fundamentar los derechos humanos en el consenso social.  

Pienso que los derechos humanos existen porque la humanidad reconoce unos límites a las libertades individuales que surgen del propio hombre simplemente por el hecho de serlo. En distintos momentos históricos, por razones diversas, la sociedad ha descubierto, que hay algo en todo hombre que exige un respeto incondicionado de los demás. Ese algo no existe porque otros se hayan puesto de acuerdo para que existiera, sino que notamos que la propia dignidad del hombre lo exige por sí mismo. Esto es tan evidente, que incluso acordamos que ese algo debe protegerse aunque el mismo interesado no esté en condiciones de exigir esa protección. Por ejemplo, los derechos humanos de los niños.

Los derechos humanos no pueden fundamentarse en un criterio subjetivo - lo que el consenso social decida -  sino en uno objetivo: la dignidad del hombre en sí mismo.

Una consecuencia de que los derechos humanos tienen un fundamento objetivo, es que no pueden “crearse” derechos humanos, sino simplemente descubrirse, reconocerse. No está dentro de las facultades de las legislaturas nacionales, ni de la comunidad internacional, crear o definir derechos humanos discrecionalmente. Los derechos humanos solo lo serán si son un reflejo, de ese algo objetivo, que hemos llamado dignidad humana.

La humanidad, gracias a Dios, es tan rica en culturas, tradiciones, personalidades, intereses, que ese algo objetivo común a todo hombre pienso que debe estar integrado por pocas cosas y muy específicas. Es decir, pienso que los derechos humanos, son pocos y concretos.

Entender un derecho como Derecho Humano, lleva como consecuencia que es exigible a todo hombre, en prácticamente, cualquier circunstancia, no importa en qué parte del planeta viva, que religión profese, sea hombre o mujer, casado o soltero, etc. Por eso, la falta de seriedad o el error en la determinación de un derecho como humano podría lesionar la libertad y la diversidad cultural de la humanidad. Dejarían de ser universales.

Hay un riesgo aún mayor. Con la fuerza adquirida por los medios de comunicación algunos grupos de poder podrían favorecer la declaración como derecho humano de una realidad que no solo no es parte de ese algo fundamental sino que es contrario a él. Esto es un riesgo real y serio que amenaza actualmente a nuestra civilización. El caso paradigmático es el intento de crear el derecho humano al aborto, es decir el derecho humano al homicidio.  Así, los derechos humanos pierden su humanidad.

Los derechos humanos son un elemento clave a proteger y presupuesto necesario para un diálogo de paz en el mundo globalizado. Pero sino reconocemos su fundamente objetivo, corremos el riesgo de que no  sean ni humanos, ni universales. Es decir, los destruiríamos.


El desarrollo de los derechos humanos no se trata de inventarnos unos derechos para que nadie pelee, sino tratar de conocer cada vez mejor al hombre y dar con lo propio de su dignidad y eso, y solo eso, reconocerlo como derecho humano. 

jueves, 23 de enero de 2014

¿Dónde triunfa el cristianismo?

G.K. Chesterton y Frances, su esposa,
la gran mujer sin la cual el escritor
no hubiera llegado tan lejos.
Acabo de terminar de leer la biografía sobre G.K. Chesterton de Luis Ignacio Seco. Entre las muchas ideas que estuvieron dando vueltas en mi cabeza durante la lectura del libro, quisiera compartir mis reflexiones  sobre una de ellas: los continuos mensajes recibidos por Chesterton, luego de su conversión, recordándole que el Cristianismo era una ideología fracasada o en el mejor de los casos, superada. Por ejemplo, un amigo suyo le escribía “el mundo tuvo la oportunidad de hacerse cristiano y no volverá a tenerla”.
Yo por mi parte pienso, que ante planteamientos de esta naturaleza, conviene recordar que el Cristianismo no un es ideal para el mundo sino para personas concretas. El Cristianismo no es un modelo de organización social ni una filosofía política,  es un ideal para conducir la propia vida. La meta no es que existan civilizaciones cristianas sino que existan civilizaciones de cristianos.
El ejemplo más claro de esto, es la Encarnación del Hijo de Dios.  Dios no diseñó una ciudad, con sus leyes y modos de convivencia social y enunció que quien viviera allí, vivía en el Reino de Dios. Dios no quizo presentar como modelo a seguir en el Cristianismo, a una civilización concreta, sino a una persona: Cristo.  
Si una o muchas personas rechazan vivir la fe es sin duda algo lamentable. Sin embargo, no supone un fracaso para el Cristianismo. Es solo una consecuencia de uno de sus postulados más bellos: el amor a la libertad. Por el contario, ese rechazo sí supone una pérdida para la persona, puesto que ha despreciado la oportunidad  de vivir acorde a su dignidad más alta, la de Hijo de Dios.
Bajo esta óptica, aunque toda una cultura se empeñe en vivir al margen del Cristianismo, éste sigue triunfando. Lo hace en los corazones de las personas que deciden vivirlo y defenderlo. El Cristianismo nunca fracasa. 

viernes, 17 de enero de 2014

Una garantía para leyes eficaces

Palacio Legislativo de Puerto Rico
Este artículo pretende hacer una reflexión sobre una experiencia vivida en la Escuela de Derecho en la Universidad de Puerto Rico. 
Una y otra vez, escuché cómo se proponían soluciones jurídicas a los más variados problemas sociales. Algunas veces, pude notar una cierta frustración por no haber resuelto determinado problema a pesar de las distintas leyes que se aprobaron para atenderlo. Percibí la convicción en muchos profesores, de que los problemas de un país se resuelven con un ordenamiento jurídico apropiado. Sus esperanzas de un mundo mejor están cifradas en lograr el cuerpo legal oportuno.
Ante este modo de ver el derecho, pensé, y alguna vez expuse en clase, que estaba en desacuerdo con él. La dogra, la violencia, el fraude, el robo no son problemas jurídicos, sino morales. Quien se  dedica a vender droga, o robar o matar, no dejará de hacerlo por una ley que se lo prohíba. El poder disuasivo de la ley funciona para el ciudadano común, no para el delincuente de oficio. Este último, ha decidido, a conciencia, obrar en contra de la ley, ignorando o despreciando el mal moral que conlleva su conducta. La solución a este problema no es una norma jurídica sino una educación en valores.
La educación en valores es impartida de un modo fundamental en la familia. Como sabemos, esta institución se encuentra ante agresivos ataques para desnaturalizarla. Paradójicamente este ataque se hace desde el derecho, desde la norma jurídica. Esta tendencia a desnaturalizar la institución de la familia, en aras de una mal entendida igualdad y tolerancia,  también se ha puesto de moda en la Universidad de Puerto Rico.
Así las cosas, me fui de esa escuela con un curioso panorama. Por un lado, aprecié un convencimiento profundo de que el derecho es la solución a todos los problemas sociales. Y por otro, noté la aprobación casi general, del ataque jurídico que recibe la institución del matrimonio y la familia. Por ejemplo, en las aulas de la Escuela escuché explícitamente a una profesora decir “el Estado debería asumir como política pública facilitar el divorcio”.
Pienso, sinceramente, que estas actitudes son incompatibles. El derecho no puede pretender ayudar a una sociedad si se utiliza para destruir su escuela básica de valores. Es incoherente que el derecho exija a sus ciudadanos una conducta buena, honesta, respetuosa si a la misma vez les destruye el ámbito donde todo hombre aprende qué es el bien, qué es la honestidad, qué es el respeto y porqué es bueno vivir esos valores.
La única explicación que consigo a esta incompatibilidad es que no se ha entendido  la raíz del problema. Seguimos pensando que el problema de la violencia es que hay pocos policías, o que el problema de las escuelas públicas es que las instalaciones de los planteles educativos no están en buenas condiciones, que el problema de algunos delitos es que no tienen penas suficientemente severas. Si pensamos así, podemos estar viendo una posible solución pero no la solución de fondo. La raíz está en la formación moral de la persona. Para que una sociedad progrese, no se necesitan grandes ordenamientos jurídicos, lo esencial es que sus miembros quieran libremente hacer el bien. Eso se aprende en la familia.

Si el derecho quiere contribuir al progreso de un país, su principal ocupación es proteger el matrimonio y la familia natural. Si construye sobre eso, tendrá garantizada la eficacia de todo el resto del ordenamiento jurídico. 

martes, 7 de enero de 2014

De Junio a Septiembre del 2013


Nota: no me dió la vida para terminar de escribir este artículo con el detalle que deseaba. Tampoco pude terminarlo como pensaba pero no quize que quedara en algún rincón de los archivos de mi computadora. Aunque incompletos, aquí van recuerdos de una etapa inolvidable.

Junio a Septiembre fueron cuatro meses de gran intensidad. En ese período viví en tres ciudades distintas de Puerto Rico y pasé una temporada en Río de Janeiro y otra en Sao Paulo,  Brasil.  Fui alrededor de 6 o 7 veces al aereopuerto para dejar o recoger gente. Conocí 6 municipios de Puerto Rico. Y eso, fue solo parte de la aventura de los pasados meses.
Fueron tantas experiencias interesantes que viví que me sentí obligado a poner algunas de ellas por escrito.
Displaying 20130605_110705.jpg
En la graduación, con buenos amigos
El 21 de Mayo envié por email un trabajo que era la última asignación pendiente para dar por concluido  el Juris Doctor en Leyes en la Universidad de Puerto Rico. Fue una gran satisfacción. La Escuela de Derecho fue una buena experiencia. Tiene un claustro de profesores de gran altura y pude apreciar a profesionales que intentan con honradez poner su profesión y su docencia al servicio de la sociedad. Fueron para mí de gran provecho la clase de Derecho Constitucional con el Prof. José Julián Álvarez, la Clínica de Desarrollo Económico Comunitario con el Prof. Luis José Torres, la clase de Derecho Gubernativo con William Vázquez Irizarry, la Clase de Derechos Reales con la Prof. Érika Fontántez y, sin duda, disfruté mucho la clase de Derecho Comparado con el Prof. Roberto Aponte Toro.
Debo también mencionar, que el personal administrativo de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico es excepcional. Ahí encontré siempre las soluciones a mis problemas pero sobretodo me topé siempre con una disposición a ayudar. Si la administración pública de un país funciona como lo hace el personal administrativo de la Escuela de Derecho, yo garantizo que ese será un gran país.
El  5 de Junio era el acto de graduación. Para ello, mi familia había previsto venir a Puerto Rico para acompañarme en esa ceremonia. Como es de suponer, fue una gran alegría. Pero fue una alegría que iba in crescendo. Inicialmente venían mis papás y 4 de mis hermanas. Poco a poco, se fueron sumando mis dos hermanos, otras dos hermanas, mi sobrino, mis abuelos, mi cuñado… A partir del 30 de Mayo fui al aeropuerto a recoger gente proveniente de Washington D.C., Raleigh, Barcelona, Caracas.  No llegaron juntos, de modo que cada día me traía de regalo un familiar nuevo que saludar y en el caso de mi cuñado y mi sobrino, un familiar nuevo que ¡conocer!
Fueron días inolvidables.  Vale la pena contar algunas cosas.
El día del Acto de grado, no fallaron mis predicciones. Pocos segundos después de que se escuchó mi nombre por los micrófonos y se me invitaba al estrado para recibir el diploma, escuché la voz de mi papá gritando ¡Juani!, ¡Juani!. Sucede los mismo desde que estoy en primer grado. Gracias a Dios, ya no me da tanta vergüenza y volteé para saludarlo y hacerle saber a mi querido padre que escuchaba sus gritos.
A la salida, tuve la alegría de conseguirme con Ramón, Paco y Enrique. Trabajamos juntos para sacar adelante la Residencia Universitaria Puertorreal y fueron un apoyo insustituible para terminar la carrera que no estuvo exenta de momentos difíciles
Displaying 20130605_110621.jpg
Con mi familia, ¡Gracias por venir!
.
Al terminar el Acto de Grado, fuimos a almorzar. Me habían preguntado qué quería almorzar, dudé poco. Aprovechando la estadía de mi abuela, el almuerzo tenían que ser arepas. Ella las cocina como nadie. Pero además, mi mamá se lució y preparó un pionono riquísimo (plato puertorriqueño a base de carne molida y plátano). Mi hermana contribuyó con los ingredientes para la Reina Pepiada (relleno de la arepa a base de pollo y aguacate). En resumen, un almuerzo insuperable.
Otro momento interesante: la sesión fotográfica. Mi mamá, inteligentemente, se empeñó en contratar un fotógrafo para hacer una sesión de fotos. La hicimos el viernes 7 de junio en el Viejo San Juan. Días después, cuando el fotógrafo vino a mi casa para traerme las fotos, me dijo: “Quiero darte las gracias por haberme permitido compartir esas horas con tu familia”. Creo que eso refleja lo bien que la pasamos ese día.  Estábamos los nueve hermanos, los tres varones con togas de graduando. Yo terminaba derecho, Tomás terminó Política y Carlos, arquitectura. Mis hermanas vestidas elegantísimas. Y mis padres y mis abuelos, disfrutando al máximo. Todo ello, en el Viejo San Juan con sus paisajes y las caras de extrañeza de los turistas que no entendía lo que estaba sucediendo. El día terminó comiendo helados en los muelles, a orillas del mar. ¿Qué más se puede pedir?
Creo que la última experiencia que convendría contar es la visita a la Bahía Biolumiscente de Fajardo. Todavía, meses después, al pensar en eso no entiendo cómo es que se me ocurrió. ¡Que absoluta locura! Para entenderlo, simplemente los refiero a la narración que ha hecho mi hermana Miriam en su blog. Nada más hay que decir. Lo ha escrito estupendamente. Aquí les dejo el link, el artículo está al final de la página: http://bethencourtmiriam.wix.com/mtml#!about/ccjb
El lunes de 10 de junio, terminó la aventura de la visita familiar a Puerto Rico. Con el vuelo de mi hermana Ruth vía Miami, salía de Puerto Rico la última persona del gentío que llegó en estos días. Las jornadas siguientes, solo pensaba en dar gracias. Dar gracias a Dios, pero también a mis abuelos y a mis papás. Agradecerles su generosidad para recibir todos los hijos que Dios les envió y su esfuerzo de pasar por encima de las diferencias personales y construir una familia fundamentada en el cariño y la alegría. Robándome la expresión de Gustavo Cerati, a mis viejos y abuelos:  “¡Gracias… totales!”
Pocos días después, el 22 de junio salí a Mayagüez, para pasar unos días de vacaciones junto con varios de los que trabajan en Puertorreal y participan de sus actividades. Lo hago todos los años y son días muy agradables. Esta vez estuvieron cargados de intensidad con los preparativos finales del viaje a Brasil para participar de la Jornada Mundial de la Juventud con el Papa Francisco.
Displaying 20130627_154832.jpg
En algún sitio de la cordillera central
de Puerto Rico
Lo que quisiera contarles, es que en estos días pude, ¡al fin!, hacer algo que tenía pendiente desde mi llegada a Puerto Rico hace cuatro años (¡Cuatro años! cómo pasa el tiempo). Este proyecto pendiente consistía, en pasar un día visitando varios pueblos y zonas de Puerto Rico. Una ventaja que tiene esta Isla por ser pequeña, es que las distancias entre un sitio y otro son breves. Sin embargo, cada ciudad y cada pueblo, los trayectos entre unos y otros tienen montones de cosas divertidas. En estos días de vacaciones tuve la oportunidad de hacerlo. Que recuerde, estuve en Lares, Maricao, Cabo Rojo, Ponce, Adjuntas, San Sebastián, Rincón. Ir de un sitio a otro sin apuro y conociendo. Un plan fenomenal.
Llegué de Mayaguez el 9 de Julio a San Juan. El 12 defendí en el Tribunal de San Juan una multa de tránsito injustamente puesta y la gané. El 14 me montaba en una avión rumbo a Sao Paulo, Brasil.
Displaying 20130723_215500.jpg
Rezando en la Capilla que está dentro del pedestal
del Cristo Redentor de Río de Janeiro
Contar los detalles de la Jornada Mundial de la Juventud supera totalmente mi capacidad de memoria. ¡Tantas cosas! Solo quiero dejar constancia de la alegría que tuve de ver al Papa Francisco, de la impresión que me causaron sus intervenciones, siempre buscando el diálogo aunque lo oyeran 5 millones de personas. También, compartir tres comentarios del Papa que pienso estarán en mi memoria indefinidamente. El primero, el Papa pregunta: ¿Estáis dispuestos a construir la Iglesia de Cristo?, 5 millones de personas contestan: ¡siiii!, interviene de nuevo el Papa: mañana se van a acordar de lo que dijeron. El segundo comentario: en Brasil, país de fútbol, a un año de ser la sede del  Mundial, el Papa afirma “Cristo vale más que la Copa del mundo”. Por último, durante el Via Crucis, nos dijo el Papa Francisco: Muchos rostros, acompañaron a Jesús en el camino al Calvario: Pilato, el Cireneo, María, las mujeres… Yo te pregunto hoy a vos: Vos, ¿como quien querés ser. Querés ser como Pilato, que no tiene la valentía de ir a contracorriente, para salvar la vida de Jesús, y se lava las manos? Decidme: Vos, sos de los que se lavan las manos, se hacen los distraídos y miran para otro lado, o sos como el Cireneo, que ayuda a Jesús a llevar aquel madero pesado, como María y las otras mujeres, que no tienen miedo de acompañar a Jesús hasta el final, con amor, con ternura. Y vos ¿como cuál de ellos querés ser? ¿Como Pilato, como el Cireneo, como María? Jesús te está mirando ahora y te dice: ¿Me querés ayudar a llevar la Cruz? Hermano y hermana, con toda tu fuerza de joven ¿qué le contestás?
Displaying 20130727_230147.jpg
Listo para dormir en la playa de Copacabana
Dos días después de llegar de Brasil salí para Ponce. Me esperaba mes y medio sumido en los libros. El examen que permite ejercer el derecho en Puerto Rico iba a darse el 18 y 19 de Septiembre. Como puede suponerse, no hay mucho que contar sobre la vida de alguien que solo estudia por mes y medio. Sin embargo,  puedo decirles que en Ponce no hace tanto calor como en San Juan y que aprendí algunas cosas sobre cómo estudiar y qué significa exactamente eso. Mi plan es poder escribir un artículo con estas experiencias.
Displaying 20130826_161552.jpg
Mi escritorio durante el estudio
El día 18 y 19 de Septiembre estuve en el Centro de Convenciones de San Juan presentando el examen. Otra vez, mi familia y mis amigos fueron un gran apoyo. Cuando salí en el receso de almuerzo, tienía algo así como 45 notificaciones de Whatsapp y no sé cuántos mensajes de texto. Todos eran transmitiéndome su apoyo y su oraciones. Regresé al salón de examen con cierto aire de suficiencia, dudo que alguien en esa sala (habían 1000 personas), contara con tanto apoyo moral. Una vez más, ¡Gracias!



viernes, 30 de agosto de 2013

Ateísmo y Compasión

                                                  


El ateísmo supone negar a Dios y con ello a todas las cosas buenas que de él provienen. 

Un ateo podrá decir,"Yo soy feliz sin Dios. Para mí, Dios no aporta nada." Pero su afirmación carece de fundamento. Si es ateo,  no está abierto y receptivo a Dios y sus riquezas y por lo tanto no puede conocer si lo enriquece o no.

El creyente en cambio, comparte con el ateo las alegrías y las bondades de la vida pero ha descubierto el enriquecimiento, el incremento que da a su vida el encuentro con Dios. Precisamente por este descubrimiento, el creyente sí puede decir, con fundamento, "las cosas de la tierra me dan grandes alegrías, pero Dios las potencia y me concede muchas más". 

Así, el ateísmo es renunciar a vivir la totalidad de la felicidad que somos capaces de alcanzar. Es, en el mejor de los casos, conformarse con ser feliz , cuando se es capaz de ser muy, muy feliz

Ante esta realidad, el creyente no puede menos que compadecerse. Pero también debe suponer un llamado a la responsabilidad. Si abundan los ateos, es porque no han encontrato testigos creíbles de esa vida muy muy feliz. Si los hubieran encontrado, ya no serían ateos, porque ante una vida así es imposible resistirse. 

lunes, 12 de agosto de 2013

Contrario a la ley, el orden público y ¿la moral?


                               


El Código Civil está continuamente diciendo que los contratos y las obligaciones no pueden ser contrarias a la moral, a la ley ni al orden público. 

Siguiendo la definición de moral que está de moda, esos artículos del código se deberían reescribir así: 

"Los contratos y las obligaciones no pueden ser contrarias a la ley, al orden público o a lo que cada uno de los contratantes, según su opinión, crea que está bien o mal".

Algunos ejemplos de cómo se implementaría este artículo.

¿Podría un deudor negarse a pagar una deuda porque según él, no tiene nada de malo no pagar una deuda?,

Si podría.

¿Quien sufrió un daño podría quedarse sin indemnización porque quien causó el daño argumente: para mi estaba bien causar el daño porque esa persona se lo merecía?

Si, quedaría indefenso.

Si la moral es relativa, éstas serían las consecuencias.

Que soluciones tenemos:
1. Enmendar el código Civil y eliminar la palabra "moral" porque no podemos definirla. Es decir, construir una legislación al margen de la moral.

2. Reconocer que, al margen de nuestras preferencias personales, existen el bien y existe el mal, y que si la legislación quiere garantizar una sociedad próspera tiene que asegurarse de legislar en la promoción del bien. Es decir, legislar conforme a la moral. O si se quiere, para usar la terminología más común, conforme a la ética.

Vamos a hacer un esfuerzo para entender a nuestro pueblo y nuestro mundo y descubrir en sus raíces, en su historia y en sus necesidades actuales cuál es el bien que necesitan. Puede ser un trabajo arduo, pero es una actitud más progresista que, en vista de las dificultades para encontrarlo, simplemente optemos por vivir como si el bien no existiera.

martes, 7 de agosto de 2012

Guía práctica para el aprovechamiento del tiempo



¿Quién puede vivir sin reloj?
Es que el tiempo es el período que se nos ha dado para construir nuestra vida y para prepararnos para la futura. Todo ser humano está consciente de esto, por eso todos queremos aprovecharlo lo mejor posible.
Aquí transcribo algunas ideas sobre cómo aprovechar el tiempo. Hay algunas ideas teóricas importantes y luego algunas sugerencias prácticas.
Antes de entrar en los aspectos concretos de la distribución del tiempo, hay que tener unas cosas claras:
El arte de aprovechar el tiempo se aprende a lo largo de toda la vida. Siempre podremos manejarlo mejor y no hay que deprimirse al darnos cuenta que no lo hacemos tan bien como quisiéramos.
El tiempo es limitado. Parece una verdad obvia, pero a veces pretendemos meter demasiadas cosas en poco tiempo y después nos estamos de mal humor por no haber logrado todo lo previsto. El error está en que un buen aprovechamiento del tiempo exige ser realista. En una hora no se puede ir a la luna y volver.
El tiempo tenemos que administrarlo nosotros. Mucha gente dice: “tengo 5 horas para hacer esto”. La actitud correcta es “tengo que hacer esto en 5 horas”. La diferencia está en no dejar que el tiempo transcurra libremente, hay que tener la certeza de que en cada minuto estamos haciendo lo que tenemos que hacer. No hay nada más caótico que pensar “como vaya viniendo vamos viendo”.  Hay que procurar que desde la noche anterior sepamos qué vamos hacer al día siguiente desde levantarnos hasta acostarnos. En este sentido se puede leer otro artículo de este blog, se llama “No tengo tiempo”.
Los distintos métodos de aprovechamiento del tiempo deben personalizarse. Hay cosas que funcionan para algunos y para otros no. Lo que aquí  o en cualquier otro sistema de manejo del tiempo se sugiere tiene que ir adaptándose a las necesidades de cada quien.
Conclusión: el tiempo es limitado, debemos administrarlo y siempre podremos hacerlo mejor. Toca entonces ir a lo práctico.
Aquí tengo que hacer una aclaratoria. Para mí una cosa son las actividades que van en el horario (las clases de la universidad, ir a Misa, cita ortodoncista, cumpleaños, reuniones, etc.) y otra, las tareas pendientes o tasks (llamadas, e mails por enviar, cosas por pagar, cosas por comprar, cosas por entregar, artículos que leer, etc.). Se complementan pero para mí funcionan por separado.

El Horario
Sin horario es absolutamente imposible aprovechar el tiempo. Hay que saber a qué hora nos levantamos, rezamos, comemos, trabajamos, etc., etc. etc.
Para organizar un horario:
-      Un horario tiene básicamente dos grupos de actividades. Las fijas y las variables. Las fijas son las cosas que vamos a hacer con cierta recurrencia (diario, semanal, mensual, trimestral, semestral, anual, etc.). Son las cosas que no cambian y que siempre vamos a hacer, al menos por un período de tiempo. Las actividades variables son las que suceden en un momento y ya (citas médicas, almuerzos, reuniones, etc.).
-   El horario tiene que tener establecidos día y hora para las actividades fijas. Luego, podemos programar las variables en función del tiempo restante.
-       Lo más importante (y más difícil) de hacer un horario  es priorizar. Uno tiene que hacer millones de cosas pero hay cosas más importantes que otras.  Hay que saber poner siempre lo más importante primero.  Para esto hay que seguir la regla general de vida: primero las cosas de Dios, luego las obligaciones con los demás y luego las mías.
-          El horario tiene que ser realista.
-       Nuestro horario tiene que tener previstos ratos de descanso. Hay que dormir lo suficiente. Alguna vez a la semana hacer un plan especial que nos descanse la mente y nos distraiga del trabajo ordinario.
-      Después de hacer el horario hay que mirarlo con frecuencia para saber lo que toca hacer en cada momento.  Las alarmas pueden ser una buena ayuda.
Con esto tenemos listo el Horario.

El administrador de tareas o Task manager
Repito, para mí las tareas pendientes o tasks son una cosa distinta de lo que se pone en el horario. La razón es sencilla, son cosas que generalmente no tienen ni un día, ni una hora fija. Sin embargo, son cosas que es importante anotar porque si no se olvidan.
Por eso, una segunda cosa indispensable para el aprovechamiento del tiempo es tener un administrador de tareas, Task Manager o To Do list. En palabras sencillas, un lista. Hay que tener un sitio donde se va anotando todo lo que a uno se le ocurre. Tener las cosas que se tienen que hacer en la cabeza es simplemente agotador. Cosa que se te ocurra cosa que anotas.
Con esta lista de cosas, se llenan los espacios libres del horario. Cada mañana se revisa el horario con las actividades previstas, se ve qué tiempos hay disponibles, se revisa la lista de tareas pendientes (tasks) y entonces se decide cuáles se harán en ese tiempo.
Esta selección es importante hacerla temprano en la mañana, también aquí hay una cuestión importantísima de priorizar. Es lo más difícil del horario. Un orden adecuado de las cosas pendientes da mucha tranquilidad.
Además, si nos cancelan una reunión o un almuerzo, la lista sirve para tener algo con qué sustituir ese plan y así aprovechar ese tiempo.
Una vez se tiene el horario y la lista de To Do´s, doy algunas ideas para para sacarles mejor provecho.
  • Hay que pedir ayuda a Dios para cumplir lo previsto.
  • Estar dispuesto a trabajar mucho y duro. El descanso es la oportunidad de recuperar fuerzas para luego volver al trabajo con más intensidad. Quién está pensando constantemente en el momento para descansar no podrá aprovechar el tiempo.
  • No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Hacer las cosas hoy y ahora. Cumple el deber de cada instante. Haz lo que debes y está en lo que haces. Creo que este punto es lo más difícil del aprovechamiento del tiempo después de haber organizado las prioridades. Hay que exigirse en no distraerse. Cuando terminamos algo, inmediatamente empezar lo siguiente. No poner escusas, cumplir el horario y las tareas que nos propusimos. Concentrarnos, haciendo lo mejor posible cada cosa.  Los power naps y ese tipo de descansitos, en general, son enemigos del aprovechamiento del tiempo.
  • Al final de día, hacer examen. La pregunta clave del examen no es ¿hice todo lo que tenía previsto para hoy? La pregunta clave es ¿trabajé con intensidad, haciendo en cada momento lo que tenía previsto? Si la respuesta es que sí, hay que estar tranquilo. Hay algo que cuesta mucho aceptar pero hay que aceptarlo: casi nunca podremos hacer todo lo que quisiéramos. Lo clave es que lo importante no quede sin hacerse y esto no pasará si hemos priorizado bien a la hora de organizar el día. Si la respuesta es que no, hay que preguntarse por qué no, así podremos corregir para el próximo día.


"Lo único que hace falta para que el mal triunfe, es que los hombres buenos no hagan nada"
Edmund Burke